Funcionalidad Detección de trampas, prevención de fraudes y supervisión por imagen
Detecta fraudes sofisticados y el uso indebido de IA con telemetría, análisis de patrones y monitoreo completo.




Nuestro ecosistema de integraciones facilita la optimización de tus procesos de contratación.










El sistema de integridad es el conjunto de recursos que registra lo que ocurre durante una evaluación para que el revisor pueda distinguir un resultado legítimo de un intento de fraude. Graba un rastro de eventos de principio a fin: dispositivo, navegador y ubicación aproximada, cambios de pestaña y pérdida de foco de la ventana, salida de pantalla completa, número de monitores, apertura de las herramientas de desarrollador, copias y pegados con el contenido copiado, texto insertado sin pasar por el portapapeles, pausas y caídas de conexión. Con la webcam activada, registra también la foto de identificación y fotos periódicas durante la prueba. Todo esto se convierte en una línea de tiempo con grabación de la navegación, en la que cada evento lleva al momento exacto del video.
En la pestaña Integridad de cada evaluación, en tres grupos. Evaluación: ocultar puntuación, mezclar preguntas y ocultar títulos. Navegador: registro de copiar y pegar, supervisión de salida de la pestaña, modo pantalla completa, detector de segunda pantalla y grabación de la navegación. Cámara: webcam obligatoria con fotos periódicas, análisis de imágenes por IA e identificación con foto al inicio. Cada recurso se activa individualmente, y la recomendación es la proporcionalidad. Una prueba técnica con corrección automática pide controles de navegador e identificación con foto; una certificación con valor de mercado pide cámara completa; una prueba de personalidad casi no pide nada. Cuantos más recursos actives, más fricción para el candidato, así que activa lo que el riesgo de la vacante justifique.
Con la webcam activada, la plataforma captura una foto al inicio, para identificación, y después una cada 20-30 segundos durante la prueba. Sin el análisis por IA, esas fotos son solo un registro visual para que un revisor las mire. Con el análisis activado, cada foto se evalúa para seis situaciones: persona que no mira la pantalla, más de una persona, ninguna persona, rostro parcialmente visible, celular detectado y falla en la captura. La lectura es cuidadosa por diseño: una foto sin rostro no prueba nada por sí sola, así que la ausencia solo empieza a pesar a partir de dos fotos seguidas, y cualquier interacción del candidato en la ventana de 20-30 segundos anula la lectura, porque una silla vacía no mueve el mouse. Las fotos cuentan por densidad, no por unidad: una sola imagen marcada no cambia la clasificación de todo el intento.
Es una etiqueta por intento, con cuatro niveles (ninguna, baja, media, alta), que ayuda al revisor a priorizar qué mirar primero. Cada evento recibe un peso según su gravedad: alta vale 15 puntos, media 5, baja 1, neutra 0,5. Las repeticiones del mismo evento en 30 segundos reciben un multiplicador. La suma se convierte en una nota de 0 a 100 que cae en rangos: hasta 25 ninguna, hasta 50 baja, hasta 75 media, por encima de eso alta. Tres reglas corrigen el cálculo: un solo evento grave fuera de las fotos ya lleva el intento a alta; las fotos de supervisión cuentan por proporción, no por unidad; y los eventos que ocurren cuando no hay contenido en pantalla, como en la sala de espera, se rebajan, porque solo representan riesgo mientras el candidato tiene una pregunta a la vista.
Sí, en dos niveles. Los perfiles predefinidos (estándar, riguroso y leve) cambian cuánto pesa cada señal: en el perfil leve, por ejemplo, la pérdida de foco de la ventana deja de puntuar y la salida de la pestaña baja a media; en el riguroso, todo sube. Si ningún perfil te sirve, ajustas señal por señal. Se incorporaron dos cuidados para mantener la comparabilidad: los criterios quedan congelados al inicio de cada intento, así que todos los candidatos de un mismo proceso se evalúan con los mismos criterios aunque la configuración cambie a mitad de camino; y antes de aplicar un cambio puedes simular el impacto sobre intentos ya finalizados y ver cuántos cambiarían de categoría.
El sistema se diseñó contemplando estos casos, y la documentación es explícita sobre las salvedades. Tomar agua: una foto sin rostro no puntúa, solo los episodios de ausencia continua, y la interacción los anula. Dictado y herramientas de accesibilidad: producen texto en bloque, por eso este caso pesa menos que una inserción imposible por teclado. VPN, red corporativa e internet móvil: desplazan la ubicación, que es aproximada e informativa, no puntuada. Segundo monitor: la detección solo funciona en Chrome con permiso, y las situaciones indefinidas no se registran para no generar un falso "monitor único". Herramientas de desarrollador: detección por heurística, con posibles falsos positivos en navegadores con extensiones atípicas. Por eso la categoría alta significa "mira primero", nunca "reprueba".
No, y eso es una regla de producto, no una opción de configuración. El indicador de severidad prioriza la revisión; la decisión de descalificar siempre la toma una persona, después de revisar la línea de tiempo, el video y el contenido de los eventos. Hay dos motivos. El primero es la justicia: la ausencia de un evento no prueba que la acción no haya ocurrido, y la presencia de un evento no prueba fraude. El segundo es la protección de datos: descalificar a alguien mediante una decisión exclusivamente automatizada le da al candidato derecho a una revisión (por ejemplo, el artículo 20 de la LGPD de Brasil), y una señal de integridad por sí sola no sostiene esa decisión. La recomendación es registrar en el resultado el motivo de la descalificación y darle al candidato la oportunidad de explicarse.
Sí. Al iniciar una evaluación con recursos de integridad, el navegador pide los permisos correspondientes (cámara, pantalla completa, detección de monitores), y el candidato solo avanza después de concederlos. Con la opción de aviso activada, recibe una alerta la primera vez que sale de la pestaña. La transparencia es parte de la estrategia: un candidato que sabe que hay grabación se comporta distinto, y la empresa cumple con su deber de informar. La recomendación es avisar ya en la invitación qué recursos están activos y por qué, y pedir auriculares y un ambiente tranquilo cuando la cámara y el audio estén activados. Menos sorpresas significan menos abandonos y menos reclamos.
Las fotos, los videos de navegación y los eventos quedan vinculados al intento del candidato, con acceso restringido a los usuarios autorizados de la empresa. La empresa es la responsable del tratamiento y define la base legal, que suele ser el interés legítimo con una prueba de proporcionalidad documentada (por qué esta vacante justifica estos recursos), y el plazo de retención. Coodesh actúa como encargada del tratamiento y no usa ese material para entrenar modelos. La eliminación del área de trabajo borra los datos en un plazo de hasta 30 días. Antes de activar la cámara en un proceso, conviene alinear con el DPO el texto de aviso al candidato, el plazo de conservación de las imágenes y quién puede acceder a ellas.